Acreditación Institucional


La acreditación tiene por objeto fomentar y dar garantía pública de la calidad de las instituciones de educación superior autónomas, programas de pregrado y programas de postgrado que ellas imparten, verificar la sustentabilidad económica para asegurar la estabilidad y viabilidad institucional, a través de ejercicios sistemáticos de evaluación.

A partir de la Ley 21.029, de Educación Superior, la acreditación institucional es obligatoria para las instituciones de educación superior autónomas.

Consistente con la Ley N°20.129, que establece un sistema nacional de aseguramiento de la calidad de la educación superior, la acreditación institucional tiene por principal orientación la evaluación de los mecanismos de autorregulación de la calidad de las instituciones y sus resultados. Se trata de una orientación particular, puesto que enfatiza que la calidad es esencialmente responsabilidad de las propias instituciones y no de un organismo externo a ellas, sin perjuicio de que la garantía pública de calidad sea provista externamente mediante procesos sistemáticos de evaluación.

El proceso de acreditación institucional, definido por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA – Chile), parte del supuesto que las instituciones que se presentan al proceso de acreditación cuentan con políticas y mecanismos eficaces de autorregulación, esto es, que tienen propósitos explícitos, que verdaderamente aspiran a lograr; que estos propósitos satisfacen los requerimientos básicos propios de una institución de educación superior; que organizan sus actividades de manera de avanzar eficaz y eficientemente hacia el logro de sus propósitos; que verifican periódicamente su grado de avance sobre el particular; por último, que ajustan sus acciones de acuerdo a los resultados de esa verificación. Por consiguiente, el principal objetivo es la evaluación, promoción y garantía pública de los procesos de autorregulación de las instituciones de educación superior en áreas determinadas, para lo cual se requiere evaluar la existencia formal, la aplicación sistemática y los resultados de las políticas y mecanismos que apuntan al cumplimiento de los fines de una institución, garantizando así su calidad.

Conforme la Ley N°21.029, artículo 20, las universidades pueden alcanzar los siguientes niveles de acreditación:

  • Básica, con una duración de 3 años
  • Avanzada, con una duración de 4 o 5 años
  • Excelencia, con una duración de 6 o 7 años

El nivel de acreditación obtenido por la universidad define el acceso  a fondos para el desarrollo de docencia, investigación, perfeccionamiento, desarrollo de programas (doctorados) y carreras de acreditación obligatoria (medicina, odontología y pedagogía).

Nuestra acreditación institucional hoy es de Excelencia, 6 años (2015 – 2021).